Esta no es una afirmación hecha con miedo ni división. Se ofrece con amor y neutralidad, como parte del gran desvelamiento que está atravesando la humanidad.
Durante demasiado tiempo, la humanidad ha vivido bajo velos — de secretos, falsas continuidades y la ilusión del control. Pero todo velo, inevitablemente, debe caer.
Independientemente de que la existencia de tal dispositivo sea confirmada o no por canales oficiales, la verdad más profunda permanece: estamos siendo invitados a ver con el corazón, no solo con los ojos.
La pregunta no es solo “¿Es esto real?” — sino:
“¿Qué más no nos han mostrado?”
No estás indefenso. No estás solo.
La Luz de la Verdad está emergiendo, y cada uno de nosotros es parte de esa revelación.
Caminemos con claridad, no confusión.
Despertemos, suave pero plenamente.